Rayos X
Pieza de largo alcance ejerce presión a través de una pieza enemiga en la misma línea.
Un ataque de rayos X es la influencia de una pieza de largo alcance proyectada a través de una pieza enemiga situada en la misma línea. La pieza del medio bloquea la amenaza inmediata, pero si alguna vez se mueve, la pieza de atrás queda bajo fuego. Puede que el atacante no amenace nada concreto en este momento, pero la geometría de la posición obliga al defensor a tener en cuenta el objetivo radiografiado en cada jugada.
El término se solapa con la clavada y la brocheta, pero se distingue de ambas. Una clavada inmoviliza una pieza porque la de atrás es más valiosa. Una brocheta obliga a moverse a una pieza delantera más valiosa. Los rayos X son un motivo más general: la pieza de delante puede tener cualquier valor, pero la de atrás es el verdadero objetivo de la mirada del atacante, y las oportunidades tácticas surgen cuando la pieza de delante queda suelta, es capturada o se ve obligada a moverse.
Los rayos X son también un recurso defensivo. Una torre en a8 que radiografía a través de su propia pieza en a4 hasta una pieza enemiga en a1 está, en cierto sentido, defendiendo la pieza de a4: si las negras capturan alguna vez en a4, las blancas recapturan a través de la línea radiografiada. Este uso de los rayos X, apoyar una pieza propia a través de una del oponente, es la base de muchas combinaciones de final.
La geometría de los rayos X es una de las primeras cosas que los jugadores fuertes comprueban en cada jugada. Dos piezas de largo alcance en la misma línea, aun con algo en medio, casi siempre son significativas.