Boris Gelfand pertenece a una generación de grandes maestros formados en la escuela soviética que llegaron a la madurez justo cuando la propia Unión Soviética se disolvía. Muchos de sus contemporáneos se mudaron a Europa Occidental o a Estados Unidos y se asimilaron en parte a las culturas ajedrecísticas locales. Gelfand emigró a Israel en 1998 y allí se quedó, y su juego conservó un carácter soviético — clásico, profundamente preparado, paciente — mucho después de que el mundo del ajedrez se inclinara hacia estilos más eclécticos.
Primeros años en Minsk
Gelfand nació en Minsk, capital de la RSS de Bielorrusia, en 1968. Aprendió a jugar con su padre a los cuatro años y a los seis entró en el Palacio de Pioneros de Minsk, la principal escuela de ajedrez de la ciudad para niños con talento. Su maestro más importante de aquellos años fue Albert Kapengut, un maestro que formó a varios de los jugadores más fuertes de Bielorrusia. Siendo todavía adolescente ya era una promesa reconocida dentro del sistema ajedrecístico soviético: ganó el Campeonato de Europa Juvenil en 1987-88 y fue segundo en el Campeonato del Mundo Juvenil de 1988.
Obtuvo el título de gran maestro en 1989, a los veinte años — tarde para los estándares actuales, pero normal en el sistema soviético, donde los títulos se ganaban por resultados en torneos y no se apuraban para alcanzar marcas de precocidad.
Los años noventa y el ciclo FIDE
Durante los años noventa Gelfand fue un habitual del top diez mundial. Jugó varios ciclos de Candidatos en la época en que el panorama del campeonato estaba enredado por la escisión entre la FIDE y la PCA de Garry Kasparov. Su mejor resultado de esos años fue llegar a la final del Candidatos FIDE de 1994-95 —tras vencer a Adams en cuartos y a Kramnik en semifinales—, donde perdió ante Anatoly Karpov en Sanghi Nagar en 1995.
Ganó además una serie de torneos fuertes: Belgrado Investbank 1991, Wijk aan Zee 1992 (compartido) y Tilburg 1996 (compartido). Su mejor forma llegó tarde, en parte porque su estilo —ajedrez clásico y paciente, preparación larga, disposición a defender posiciones incómodas— maduró más despacio que los estilos más afilados de su entorno.
Emigración y renovación
Gelfand se mudó a Israel en 1998 con su esposa Maya y desde entonces representó a la federación israelí. Llevó al equipo a la medalla de plata en la Olimpiada de Dresde 2008 —el mejor resultado de la historia del país—, junto a un plantel de apoyo sólido en el que estaban Sutovsky y Smirin.
Su carrera encontró un segundo aire cerca de los cuarenta. Ganó la Copa Mundial de 2009 en Khanty-Mansiysk, venciendo a Jakovenko, Karjakin y Ponomariov en las tres últimas rondas, y se ganó un lugar en el ciclo de Candidatos que conducía al siguiente match por el título mundial.
El Campeonato Mundial de 2012
Gelfand ganó los matches de Candidatos en Kazán 2011 por delante de Aronian, Kramnik, Grischuk y compañía — una sorpresa en la escala de los favoritos por rating, pero un desenlace lógico dadas su forma y su encaje en el formato de match. Jugó siete matches de Candidatos y no perdió ninguno; solo Grischuk, en la final, lo llevó al desempate.
El match por el campeonato del mundo contra Viswanathan Anand se disputó en Moscú en mayo de 2012. Tras diez tablas, Gelfand ganó la séptima partida con una presión posicional serena; Anand igualó en la octava con una victoria táctica afilada. Las partidas clásicas restantes terminaron en tablas, de modo que el match acabó 6–6 tras las doce; Anand ganó el tiebreak rápido a cuatro partidas por 2.5–1.5.
Gelfand tenía cuarenta y tres años — el aspirante al título mundial más veterano desde la campaña de Vassily Smyslov en el Candidatos de 1984. El match tuvo una cobertura amplia por la calidad de la preparación de ambos bandos: todas las partidas terminaron de forma decisiva o en unas tablas claramente fundamentadas, y varias aperturas (la Eslava, la Siciliana Sveshnikov, la Grünfeld) recibieron actualizaciones teóricas que siguieron siendo relevantes durante años.
Después de 2012
Su rating máximo de 2777 llegó en noviembre de 2013, a los cuarenta y cinco, año y medio después del match. Siguió jugando en la primera línea hasta finales de la década de 2010: participó en el Torneo de Candidatos de Londres 2013 y se mantuvo como habitual del Tata Steel, la Sinquefield Cup y otros torneos de élite.
Sus últimos años incluyen una producción considerable como autor y entrenador. Se ha convertido en uno de los autores ajedrecísticos más leídos de su generación: su trilogía sobre la toma de decisiones —Positional Decision Making in Chess, Dynamic Decision Making in Chess y Technical Decision Making in Chess (Quality Chess, 2015-2020)— se volvió una referencia habitual para jugadores avanzados, en particular los volúmenes dedicados al juego posicional y al técnico.
Legado
La carrera de Gelfand es inusual por su longevidad en la cima. Estuvo entre los diez primeros del mundo en tramos de tres décadas distintas; disputó un match por el campeonato del mundo pasados los cuarenta; y siguió siendo una presencia respetada en el ajedrez de élite, aunque ya fuera del top diez, entrado en los cincuenta. Su ajedrez es la supervivencia de un clasicismo soviético que casi ha desaparecido de la práctica de alto nivel: la disposición a defender posiciones ligeramente peores durante decenas de jugadas, la preferencia por aperturas clásicas profundamente preparadas antes que por la caza de novedades asistida por computadora, la paciencia para convertir pequeñas ventajas en victoria a lo largo de cuarenta o cincuenta jugadas.
Ha formado a toda una generación de jugadores israelíes, varios de los cuales se han hecho grandes maestros bajo su influencia. Su obra como autor ha sido especialmente influyente entre los jugadores de la franja 2400-2600, para quienes sus libros representan el eslabón que le faltaba a la literatura ajedrecística entre los principios generales y el análisis de motor.