Veselin Topalov se convirtió en campeón mundial en octubre de 2005 al ganar el torneo de San Luis —un doble round robin entre los ocho mejores del mundo— por un margen de un punto y medio. El título era el disputado título FIDE de la era del campeonato dividido, pero la fuerza de juego que había detrás no admitía discusión: Topalov sumó diez puntos de catorce partidas, sin perder, frente a un cuadro que incluía a Anand, Svidler, Leko, Morozevich y Adams. Fue número uno del rating de abril de 2006 a enero de 2007, alcanzó su tope de 2816 casi una década más tarde y sigue siendo el jugador más fuerte que ha producido Bulgaria.

Primeros años

Topalov nació en Ruse, a orillas del Danubio, en el norte de Bulgaria, en 1975. Aprendió a jugar a los ocho años con su padre y fue detectado rápidamente como promesa dentro del sistema búlgaro — el país tenía una infraestructura ajedrecística pequeña pero seria, heredada del periodo socialista. Obtuvo el título de gran maestro en 1992, a los diecisiete años.

Su representante y ayudante de toda la vida, desde mediados de los años noventa, fue el MI español (después GM) Silvio Danailov, cuyo papel en la carrera de Topalov —tanto deportivo como político— fue central en varias de las polémicas de las dos décadas siguientes.

A finales de los noventa Topalov se instaló en el top diez mundial. Jugó los campeonatos del mundo FIDE por sistema de eliminatorias de aquellos años y ganó varios torneos importantes: Madrid 1996, Dos Hermanas 1996 y Sarajevo 1999.

El torneo de San Luis 2005

El Campeonato del Mundo FIDE de 2005 se disputó como un doble round robin de ocho jugadores en San Luis, Argentina, en octubre de 2005 — el formato que adoptó la FIDE después de que se cancelara el match Kasparov-Ponomariov de 2004 y el proceso de unificación quedara estancado. Garry Kasparov se había retirado seis meses antes; Vladimir Kramnik, poseedor del título clásico, no participó.

Topalov dominó el torneo. Sumó 6.5 puntos en sus siete primeras partidas, entabló las siete últimas y terminó con 10/14 — punto y medio por delante de Anand y Svidler. Su preparación era visiblemente más profunda que la del resto del cuadro; su victoria sobre Anand en la séptima ronda, en una Najdorf con Ataque Inglés, se consideró una de las partidas del año.

Se convirtió en campeón del mundo de la FIDE en apenas quince días, y su rating se disparó hasta la parte alta de los 2700.

La unificación y Kramnik

El match de unificación contra Vladimir Kramnik se jugó en Elistá, Rusia, en octubre de 2006. Quedó marcado por el escándalo del «toiletgate»: el representante de Topalov presentó una queja formal por las frecuentes visitas de Kramnik al baño durante las partidas, alegando la posibilidad de consulta con una computadora. Kramnik perdió por incomparecencia la quinta partida, como protesta, después de que el comité de apelación cambiara las condiciones de juego. El match se reanudó, pero el ambiente nunca se recompuso.

Kramnik ganó el desempate por 2.5–1.5 tras acabar 6–6 el marcador clásico (incluida la partida perdida por incomparecencia). Se convirtió en campeón del mundo unificado. Topalov volvió a la lista de rating como aspirante; la relación entre ambos jugadores, y entre sus respectivos equipos, siguió siendo hostil durante años.

Topalov continuó dominando el circuito de élite. Compartió el primer puesto en Linares 2005 (perdiendo el desempate con Kasparov) y ganó Linares en solitario en 2010. Se llevó el M-Tel Masters de Sofía tres años seguidos (2005, 2006 y 2007) y fue un ganador habitual en el Corus de Wijk aan Zee. En abril de 2006 era el número uno del mundo, posición que mantuvo durante nueve meses.

El Campeonato Mundial de 2010

Topalov se ganó el match por el título de 2010 al vencer en la serie del Gran Premio de 2009 y después en el match de Candidatos de Sofía del mismo año contra Gata Kamsky. El match contra Anand se disputó en Sofía entre abril y mayo de 2010, en condiciones organizativas hostiles: una nube de ceniza volcánica dejó en tierra el vuelo de Anand desde Fráncfort y los equipos de ambos jugadores discutieron el ajuste del calendario.

Topalov ganó la primera partida con un apretón táctico afilado; Anand igualó en la segunda y se puso por delante tras la cuarta. El match alternó partidas decisivas y cortas con tablas largas. Con el marcador 5.5–5.5 al llegar a la duodécima —la última partida clásica—, Topalov jugó con blancas una aguda variante Lasker del Gambito de Dama Rehusado. Anand se defendió con cuidado y en la jugada 32 Topalov cayó en un error táctico; Anand ganó la partida y el match.

La preparación de Topalov para aquel match se consideró insuperable para la época, pero su decisión de forzar la victoria en la última partida, con el empate ya descartado, fue muy cuestionada después.

Después de 2010

Topalov alcanzó su rating máximo de 2816 en julio de 2015, diez años después de ganar San Luis. Jugó varios ciclos de Candidatos más, entre ellos los torneos de Khanty-Mansiysk 2014 y Moscú 2016, pero no volvió a clasificarse para un match por el título. Ganó Norway Chess 2015 por delante de Anand y Nakamura.

Se ha mantenido activo en el ajedrez clásico ya cerca de los cincuenta, con apariciones frecuentes en competiciones europeas por equipos, Olimpiadas y torneos abiertos de menor entidad.

Legado

El legado competitivo de Topalov tiene tres capas. Como jugador de torneo, durante el lustro que va de 2005 a 2010 fue comparable a cualquiera del mundo: ganó Linares (2010), compartió el primer puesto en Linares 2005, ganó el M-Tel tres veces, ganó San Luis y encabezó la lista de rating FIDE durante nueve meses. Como campeón, su título queda a veces rebajado por la disputa de la unificación, pero la fuerza de juego que mostró en San Luis estuvo en lo más alto de su época. Como estilista, representa una escuela concreta del ajedrez agresivo postsoviético — aperturas afiladas y profundamente preparadas, disposición a asumir riesgos en apuros de tiempo, una capacidad inusual para las victorias espectaculares. Sus partidas están ampliamente comentadas en las monografías de aperturas del periodo, tanto por la profundidad de la preparación como por la calidad de la ejecución — sobre todo su bando negro en Kasparov contra Topalov, Wijk aan Zee 1999, citada todavía hoy como el ejemplo canónico de combinación de caza al rey de la era de los motores.

El match de 2010 contra Anand fue el último campeonato del mundo antes de que empezara la era Carlsen. La combinación de Topalov, Anand y Kramnik —tres jugadores nacidos con cuatro años de diferencia entre el primero y el último— definió el panorama del campeonato del mundo entre 2005 y 2013, y Topalov es el único de los tres que nunca llegó a sostener el título unificado.